¿Cómo se hacen?


LA TEXTILERÍA:

Después de la esquila de las ovejas, llamas y alpacas, se procede a lavar las lanas en los ríos dejándola secar por varios días al sol, luego se pasa al hilado en las pushkas, una especia de trompos de madera con un palo alargado, donde la lana en estado natural pasa a ser una hebra de hilo que va girando constantemente. Después esta lana se reserva en ovillos que luego pasan a ser conos, y de estos conos pasan a las Cahuas, una especie de ruleta donde el hilo obtendrá el grosor y resistencia requerida, para después teñirlas con tintes naturales a base de cochinilla, airampo, hojas de molle, flor de retama, eucalipto, tara, etc.

Tejido a la Cintura: las tejedoras se acomodan sobre sus chacanas debajo de algun árbol frondoso, para tejer su telares con las madejas de lana de oveja y/o de llama, previamente teñidas segun los colores que requieran por la zona o ayllu a la que pertenecen. estas hebras las acuñan fuertemente con un hueso de llama para que no queden sueltas entre ellas, cada familia tiene sus señas o pallais (dibujos) que los diferencian de unos a otros. En la zona del Cusco los pallais son mas laborados en dibujos diversos de la flora y fauna, en la zona de Huancavelica son de figuras geométricas, y en la zona de Ayacucho y apurimac son de lineas con rojos intensos.


Tejido a pedal: realizado en una máquina de madera, donde los hilos se cruzan y acuñan con la fuerza del artesano ayudado con unos brazos de madera y unos pedales, consiguiendo uniformidad en los puntos. Se pueden fabricar telas hasta de 2 metros y 50 cm de ancho; para Mantelería, Sobrecamas, Bolsas, Caminos de Mesa, Individuales, Vestidos, Sarapes, Ponchos, Cortinas, etc.

Bordados ayacuchanos:La especialización textil que desarrollan los pobladores ayacuchanos en sus bordados, refleja su historia, juntando técnicas de la antigüedad con colores modernos sugeridos por las tendencias actuales; entre los personajes andinos y las flores coloniales. Este tipo de bordado coge protagonismo a nivel internacional por su peculiar composición de la iconografía wari atrapada en dichos telares.

VASIJAS DE CALABAZA:
Los mates burilados, son piezas ancestrales y milenarias, ornamentadas de forma artesanal hechos a base de los frutos de la calabaza, producto que crece en el norte del Perú, pero que en su gran mayoría se elaboran en el Valle del Mantaro en la región Junín y en la provincia de Huanta en la región Ayacucho. Esta técnica es heredada de generación en generación por los artesanos peruanos, en la que se plasma diferentes motivos que van desde lo tradicional hasta lo moderno. la forma de trabajar los colores como por ejemplo el fondo negro se logra restregando cenizas de ichu o quemándolo en un horno, acercando y alejando el mate para que adquiera las diversas tonalidades marrones.y los mates de colores se logran hirviéndolos previamente en anilina para luego realizar el delineado con pintura blanca y pintadas con tempera de colores. Al final, para que tengan brillo, reciben una capa de cera o barniz.

 

PINTADOS EN VIDRIO AL REVERSO:

Las técnicas españolas del vitral, de influencia árabe, fueron copiadas y modificadas por los artesanos peruanos. Que desarrollaron nuevos estilos regionales, como el andahuaylino (con marcos de vidrio pintado en la parte posterior), el cajamarquino (vidrio pintado completamente), el cusqueño (marcos de madera tallada que incluyen vidrio pintado), el mixto o cuscaja (uso de pan de oro en el tallado de los marcos y en el pintado del vidrio) y el policromado (uso de varios matices multicolores). Estos estilos se pueden apreciar en las colecciones de museos y en el decorado de los altares en iglesias y conventos de las distintas regiones del país.


CERÁMICA DE CHULUCANAS:

Tiene raíces culturales profundas que nacen en las culturas prehispánicas Tallán y Vicus (500 años d.C.), extendidas en el norte del Perú. La cultura Vicús, desarrollada a escasos kilómetros de la ciudad de Chulucanas, en la que se mantienen el uso de técnicas ancestrales como el paleteo (moldeo a mano y con golpes de paleta), el empleo de pigmentos naturales, la 'pintura negativa' (método de decoración basado en la reducción del oxígeno en la cocción) y una segunda etapa de ahumado con hojas de mango, finalizando su cocción en hornos rústicos alimentados con leña de algarrobo. Hacen que sean piezas únicas en la artesanía actual, ya que han evolucionado sus figuras representativas de la vida diaria a figuras más estilizadas pero sin perder el significado.