Artesanía del Perú


Artesanía del Perú

 La artesanía peruana se encuentra entre las más variadas del mundo, como lo prueba la amplia red de exportadores que cada año expone el ingenio de los peruanos en mercados europeos, asiáticos y norteamericanos.

 
Su diversidad, colorido, creatividad y múltiple funcionalidad hacen de ella una actividad fundamental no sólo para la configuración de la identidad peruana sino también para la supervivencia de miles de familias y aún de pueblos enteros, como los de Sarhua y Quinua, en Ayacucho. Esas pequeñas piezas que causan la admiración de propios y extraños contienen siglos de historia cargados de formas y también símbolos prehispánicos que se funden y conviven con otros traídos por los españoles.
 
Esa identidad múltiple y compleja es, quizá y paradójicamente, una de las razones de la marcada tendencia de la artesanía peruana al moderno «arte ingenuo» que impregna de ternura e inocente sabiduría a sus piezas. La excelencia de los oficios artesanales en el Perú se manifiesta, por ejemplo, en la armonía de los diseños geométricos en los tejidos, la minuciosa representación de la vida campesina en los mates burilados, el mestizaje cultural y el colorido de los retablos.

 

Pero también en la extraña cosmovisión de los diseños shipibos, la finísima talla de las piedras de Huamanga, el efímero deslumbramiento de las alfombras de flores, los fuegos artificiales y los cirios, el complejo barroquismo de las tallas en madera, la belleza de las piezas en oro y plata y las múltiples formas que toma el barro en la cerámica.

 

Estas obras son sólo algunas de las manifestaciones de un pueblo que se comunica principalmente a través del arte, utilizando para ello un lenguaje cuyas claves fundamentales son la abundancia, la fertilidad y la apuesta por el futuro.

 

Arte efímero

Una de las mayores atracciones del misterio del arte efímero es el largo y paciente esfuerzo que se despliega para que la belleza dure algunos minutos o tal vez segundos. Se encuentran agrupados en este complejo género aquellos trabajos que sólo pueden ser apreciados durante un lapso muy corto, a pesar de ser obras de arte cuya elaboración ha tomado un amplio despliegue de tiempo y creatividad.

 

Fuegos Artificiales

La vieja tradición de los fuegos artificiales está muy arraigada en los pueblos de la sierra y de la costa, donde se han desarrollado variantes particulares como la representación de gigantescas flores y animales. Es casi imposible imaginar una fiesta patronal sin los deslumbrantes artefactos pirotécnicos.

 

Alfombras de Flores

Con motivo de las principales procesiones religiosas, tanto en la sierra como en la costa, se acostumbra elaborar hermosas y enormes alfombras de flores en las calles por donde ha de pasar el santo homenajeado. El colorido de las flores y la perfección basada en los dibujos empleados, que generalmente corresponden a una amplia gama de imágenes de santos, escudos, mapas, paisajes y animales hechos con mucha dedicación, tienen por principio un efímero resplandor que inevitablemente acaban en las pisadas de los miles de concurrentes a las procesiones.

 

 

 

 CERÁMICA

La cerámica es una de las actividades más difundidas en el Perú. Antiguas técnicas prehispánicas empleadas por las culturas Vicús, Recuay y Pashash, como la «colombina» y la «pintura negativa», obtenida por la reducción del oxígeno en la cocción, siguen siendo desarrolladas actualmente en Chulucanas (Piura) y también en la selva norteña por nativos de las comunidades Arabelas. Otra de las técnicas utilizadas en Simbilá (Piura), así como en Mollepampa (Cajamarca) es el paleteo, que consiste en moldear la cerámica con las manos y con golpes de paleta. La cerámica utilitaria y decorativa de Chulucanas –particularmente en el distrito de La Encantada, donde hay censados 250 artesanos– es una de las más reconocidas, sobre todo por los finos matices logrados por sus ceramistas en el uso del color negro y el bruñido en sus vasijas, así como por la elaboración de personajes costumbristas (chicheras, músicos y danzarines) y de animales que cobran vida con el barro trabajado a mano. La cerámica tiene un circuito de comercialización muy extendido en los mercados de Cusco, Juliaca (Puno), Arequipa y una red de centros artesanales y ferias que se realizan en Lima.

 

Fuente: PromPerú